Pocos saben cómo puede terminar la batalla legal abierta entre la gestión de la presidenta Cristina Fernández y el juez de Nueva York, Thomas Griesa, pero las derivaciones económicas del caso son múltiples: pérdida de valor de los títulos públicos, la imposibilidad para que muchas empresas que aún tienen crédito en el exterior puedan solicitar más financiamiento y un círculo vicioso que nace en el freno de las inversiones y deriva en poca productividad y bajo nivel de empleo. Todos esos efectos tienen un común denominador: la incertidumbre que genera en el mercado la posibilidad de que la Argentina vuelva a incumplir sus compromisos financieros.
Según afirmó el ministro de Economía, Hernán Lorenzino, mañana se presentará un pedido de revisión ante la Corte de Apelaciones de Nueva York del fallo de Griesa a favor de "fondos buitres", que ordena a Argentina a pagar en diciembre U$S 1.330 millones a bonistas que no aceptaron el canje de deuda. Si bien era una decisión judicial por caer, al Gobierno le tomó por sorpresa las derivaciones, en momentos en que la Presidenta intentaba ocupar el centro de la escena y cerrar las persianas hasta el año que viene. Este año se cierra con un cúmulo de interrogantes para 2013. Las consecuencias del reclamo de los "fondos buitre" son inciertas todavía.
"Si la Argentina cumple con el fallo, bajaría el Riesgo-País y todo volvería a la normalidad, seguiría el juicio (en los Estados Unidos) pero el problema actual no existiría", dijo a a la agencia DyN Francisco Marra, analista de Bull Market. Marra complementó que, en cambio, si el país no paga lo dictaminado por Griesa, "el riesgo empeorará y eso aumentaría la tasa de financiamiento, también de provincias y empresas".
El contexto no ayuda. Las empresas parecen estar esperando a ver qué pasa. Se empezó con consumo de stock y ahora sólo se avanza en el margen. La inversión cae y el posicionamiento obligado en pesos queda en el sistema financiero, afirma un reciente informe de la consultora Abeceb.com. El cambio de tendencia se presenta muy lento. Son los sectores protegidos los que crecen, dentro de los cuales tras el cepo se puede incluir al turismo de residentes. También ayuda la desaceleración de la caída de las exportaciones de autos a Brasil.
Desde el punto de vista conceptual, la gravedad del fallo no tiene que ver con el monto en sí, sino con que sentaría un precedente para que el resto de los holdouts obtengan los mismos beneficios recurriendo a la justicia norteamericana. En este sentido, la deuda exigible ascendería a U$S 11.000 millones (equivale a casi un 25% de las reservas internacionales del Banco Central), indica un informe de Delphos Investment. De ese total, cerca de U$S 7.500 millones corresponden a títulos bajo ley de Nueva York. "Visto de esta manera, hace ruido que al 8% de los tenedores se le reconozca la totalidad de la deuda, suponiendo que esto puede poner en riesgo los pagos al 92% restante que decidió entrar a los canjes, y comprometer el nivel de reservas internacionales de nuestro país", indica el reporte al que accedió LA GACETA.
De cara al futuro, la Argentina se encuentra entre la espada y la pared. "Esto es así debido a la alta probabilidad de que nuestro país entre en "default técnico", cuestión que se ve reflejada en los niveles de CDS (seguros contra default) a cinco años alrededor de los 2800 puntos básicos. El pago dictado por Griesa implica la erogación de los U$S 1.330 millones, la posibilidad de enfrentar otros juicios con el mismo resultado por U$S 11.000 y a su vez, otros juicios por parte de bonistas que entraron al canje y que paradójicamente también aduciendo pari passu podrían reclamar el pago de la paridad original de la deuda, según interpreta Delphos.
En este contexto, salvo que la Cámara de Apelaciones dicte nuevamente la medida cautelar para evitar el depósito judicial por parte de nuestro país, "vemos como poco probable que se realice tal pago", señala la consultora. En ese caso la consecuencia será el "default técnico" y habrá que ver que mecanismos se instrumentan para el pago de la deuda reestructurada con ley local o extranjera, considera la consultora.
Orlando Ferreres
"El cepo cambiario se endurecerá"
"Es una mancha más para el tigre, porque la Argentina está fuera del mundo hace rato". De esta manera, el economista Orlando Ferreres, afirma a LA GACETA que las dudas que genera el no pago a bonistas que no ingresaron al canje afectan ahora a futuras emisiones y, en ese contexto, la reestatizada YPF puede llegar a pagar las consecuencias. "Las inversiones externas ya eran escasas y, con esta decisión de Thomas Griesa, el interés por volcar capitales en la Argentina será escaso", indica el experto. Ferreres puntualiza que distinto es el caso de las inversiones internas. "Puede que avances porque conocen el paño y porque una inversión puede demandar entre dos o tres años desde su anuncio. Y puede que se animen a inyectar fondos si las perspectivas políticas cambian", indica. La producción, en tanto, no tendrá grandes efectos negativos, mientras Brasil, el principal socio comercial de la Argentina, siga creciendo, y China sostenga los niveles de adquisición de la soja argentina, fundamenta el economista. En cambio, considera que, tras los mayores síntomas de desconfianza en el país, la tasa de interés puede llegar a subir. Ferreres vaticina, finalmente, que con más restricciones en el mercado para el país, el Gobierno necesitará más dólares. "En consecuencia, el cepo cambiario se endurecerá y eso puede ser un gran problema para la construcción, uno de los sectores más afectados por esa decisión oficial", completa.
Eduardo Blasco
"Genera un círculo vicioso"
La cuestión no es sencilla: sin inversión, se afecta la capacidad productiva y, cuando sucede eso, todo se frena incluso la generación de puestos laborales. En consecuencia, dice a LA GACETA Eduardo Blasco, director ejecutivo de Maxinver Consultores de Finanzas, "se genera un círculo vicioso en la economía". "Hasta hace algún tiempo sostenía que no era fácil llevar a que un país, como el nuestro, hacia el default, porque la fotografía era la mejor de los últimos 70 u 80 años. Pero, no se puede creer que hoy estemos hablando de esto, por macanas sistémicas cometidas", puntualiza. "Todos estos ruidos llevan a que los planes de inversión se demoren", agrega. Blasco afirma que, si uno revisa la historia argentina de los últimos tiempos, se dará cuenta de que hubo un problema serio de transmisión de mensajes hacia los agentes económicos. "Las decisiones económicas deben ser bien vendidas a los agentes, porque las expectativas influyen mucho en los negocios", remarca. Ahora, con tanta incertidumbre -reflexiona-, se demoran las tomas de decisiones empresariales que son las que pueden contribuir para el crecimiento de la economía argentina. "Lo peligroso de este juego de acusaciones (entre el Gobierno y Griesa) es que no se tome distancia y se analice objetivamente los asuntos. El error fue llevarlo al terreno personal, de acusaciones cruzadas y nadie sabe qué otras derivaciones puede tener esta estrategia judicial", finaliza.El Gobierno se encuentra entre la espada y la pared, tras un fallo del juez de Nueva York, Thomas Griesa. Si bien hoy el conflicto se circunscribe a los "holdouts" que no entraron a los canjes de la deuda, si el Estado les paga puede abrir las puertas a una inesperada demanda que al país puede costarle el equivalente a un cuarto de las reservas del Banco Central.
Mariano Lamothe
"Mala praxis por no negociar bien"
Un abanico de problemas expone Mariano Lamothe, economista jefe de la consultora Abeceb.com. Según el experto, el fallo de Griesa es una de las aristas de un problema oficial que se profundizó con la estatización de YPF y la indecisión acerca de una negociación con el Club de París. "Seguimos aislados del mundo: ninguna empresa se financiará afuera; tampoco pueden hacerlo las provincias. Lo que queda claro es que se pierde una oportunidad para que, más allá de que sean los fondos buitre los que están en medio de este asunto, el Gobierno acerque una propuesta de igual trato para con los otros bonistas", afirma a LA GACETA. Lamothe puntualiza que el Gobierno sabía, antes del fallo de Thomas Griesa, cómo funcionaba el mundo y las reglas establecidas en la matera. "Hubo mala praxis; intentamos hacernos los guapos y llegamos a esto", reflexiona. Los caminos para la Argentina son de gran incertidumbre, advierte. "En el corto plazo no van a venir capitales; no van a entrar dólares porque muchos piensan por qué ingresarlos si luego no te dejan repartir utilidades", comenta. Lamothe aclara que no es que la Argentina debía dejarse llevar por delante por los fondos considerados especulativos. "Pero creo que en una negociación las cosas hubieran salido un poco mejor", indica. Frente a esta situación, observa, "la Argentina se encamina hacia un crecimiento mediocre con inflación elevada y con mayor incertidumbre de la que había".
Ricardo Delgado
El foco en futuras reestructuraciones
Según el economista Ricardo Delgado, el fallo del juez Thomas Griesa que dispuso pagar de los bonistas que no entraron a los canjes de deuda de 2005 y 2010 "genera dudas para futuras reestructuraciones". "Es un fallo que no favorece a la Argentina y que abre hacia adelante un discusión no solamente para la deuda reestructurada de la Argentina, sino también para las futuras reestructuraciones, porque Griesa abre la posibilidad de que los que no ingresen a un canje puedan litigar. Esto genera dudas para futuras reestructuraciones, la griega, o eventualmente la española", analizó. Delgado consideró que el fallo "es un tema complejo, con muchísimas aristas", y auguró que "vamos a tener semanas donde los mercados financieros con Argentina en particular van a estar muy duros y muy violentos". Señaló que "más allá de un fuerte castigo a los activos y bonos argentinos", la medida judicial también podría cerrar el acceso a financiamiento en moneda extranjera de las grandes empresas de Argentina. "Hay que tener en cuenta que un numero importante de empresas grandes en Argentina venían tomando deuda en los mercados internacionales, y esto me parece que va a cerrarles la posibilidad de que se puedan financiar en moneda extranjera en los próximos tiempos", evaluó. Delgado planteó que esa situación "va a generar mayor demanda de financiamiento de esas empresas en el mercado local, complicando la posibilidad de financiarse de las PyME". (DyN)
Historia de un conflicto judicial
¿Quienes son los que demandan al país?
Los demandantes son inversores y fondos de inversión, entre ellos NML y Aurelius, que rechazaron la reestructuración lanzada por Argentina en 2005 y 2010 con una reducción de cerca del 65% de la deuda y que fue aceptada por un 92% de los acreedores.
¿Cuándo arrancó la batalla judicial?
La saga legal arrancó hace más de 10 años y, hasta ahora, el juez Thomás Griesa le dio la razón a los denominados "fondos buitre". Esos fondos buscaron durante años cobrar el 100 % de sus bonos impagos litigando en tribunales.
¿Qué decisiones tomó el juez Griesa?
Ordenó a la Argentina pagar antes del 15 de diciembre, el 100% de la deuda vencida (capital original más los intereses devengados desde el default) por un total de U$S 1.330 millones. Ese día 15 vence también el pago del cupón del PBI.
¿Qué derivaciones tendría un no pago?
Si la decisión de Griesa se mantiene y Argentina la desafía, el incumplimiento técnico generaría una nueva serie de problemas para el país, que ya sufre un aislamiento financiero. Pero, por esa razón, los efectos no serán inmediatos en la economía argentina.
¿Que actividades se resentirían?
Las empresas tendrían problemas para obtener créditos para la exportación y el escaso financiamiento doméstico se encarecía por el mayor riesgo país. El patrimonio de los bancos también se vería afectado, lo que tendría un impacto sobre el crédito.
¿Qué dijo el Gobierno sobre el fallo?
El ministro de Economía, Hernán Lorenzino, al conocer el fallo, dijo que el juez Griesa "no tolera que una presidenta se pueda parar ante los intereses financieros de los fondos buitres". Se trata de "colonialismo judicial", afirmó el jueves pasado.
¿Que acciones se adoptarán?
Desde mañana, buscará revertir en una cámara de apelaciones y hasta en la Corte Suprema de Estados Unidos la decisión de un juez de Nueva York que le ordenó pagar de inmediato bonos incumplidos desde hace una década.